Queridos/as hermanos/as:
Próximos a la culminación del tiempo de Cuaresma, espero y deseo que estos días hayan representado para todos vosotros un camino de conversión, recogimiento y preparación espiritual que nos invita a acercarnos más profundamente al Señor. Son días propicios para la oración sincera, la penitencia humilde y la caridad generosa, pilares fundamentales que deben guiar nuestra vida cristiana y cofrade.
Como Hermano Mayor, quiero dirigirme a todos vosotros para desearos que viváis una Estación de Penitencia plena, intensa en lo espiritual, en la que cada uno encuentre el espacio necesario para el encuentro personal con Dios y el fortalecimiento de nuestra fe, que nos ayude a renovar nuestro compromiso con la Hermandad y con los valores que nos unen.
Nos encontramos ya a las puertas de nuestra esperada Estación de Penitencia en la próxima jornada del Domingo de Ramos. Se encuentra ya todo dispuesto para ese día tan señalado. Muchas horas de trabajo intenso de todo el equipo que dirige la hermandad y que aprovechando estas líneas, me gustaría agradecer su entrega y dedicación. En la hoja informativa que se os ha facilitado podréis encontrar con detalle toda la información necesaria para el correcto desarrollo de la Estación de Penitencia.
De manera especial, os invito a vivir con profundo recogimiento nuestro paso por la Santa Iglesia Catedral en la denominada Vía Sacra, uno de los momentos más significativos y sobrecogedores de nuestra Estación de Penitencia, en el que debemos intensificar la oración y el silencio, dando verdadero testimonio de fe.
Que sepamos vivirla con la seriedad, el recogimiento y la devoción que merece, siendo testimonio vivo en las calles de nuestra fe y de nuestro amor a nuestros Sagrados Titulares.
Pidamos al Señor que nos guíe en estos días y que nos conceda realizar una buena Estación de Penitencia, llena de significado, respeto y fraternidad entre todos los hermanos.
Recibid un afectuoso saludo en Cristo, Jesús Despojado de sus Vestiduras, y en su Bendita Madre de los Dolores y Misericordia.
Roberto Olmedo Ramos
Hermano Mayor


