En la mañana de ayer, domingo 8 de febrero de 2026, nuestra Hermandad vivió un momento que sin duda podemos calificar de histórico. Celebramos por primera vez nuestra Función Principal de Instituto en la Parroquia del Sagrario de la Santa iglesia Catedral de Sevilla oficiada por su párroco y Director Espiritual de la Hermandad NHD. Manuel Cotrino Bautista, corriendo la predicación a cargo del Prior de la Orden Mercedaria en Sevilla NHD. José Anido Rodríguez.
El calificativo de histórico podemos aplicarlo no solo por el marco incomparable en el que se llevó a cabo la celebración, sino también por la ingente afluencia de hermanos y fieles que asistieron a la misma. El propio párroco calculó que la asistencia superó las 450 personas, colmatando totalmente los asientos y obligando a muchos de los asistentes a permanecer de pie durante la ceremonia. Muchos hermanos pudieron asistir a la Función, después de muchos años sin hacerlo por los problemas de aforo de nuestra Capilla.
Toda la celebración estuvo inmersa en un ambiente de total solemnidad, viéndose culminada en la multitudinaria Protestación de Fe, cuya duración superó los 25 minutos.
La homilía de don José fue especialmente ilustrativa y provechosa, tal como había venido ocurriendo durante todo el Quinario.
Al final de la ceremonia nuestro director Espiritual felicitó a la Hermandad por la exquisita organización de esta Función Principal.
El acompañamiento musical corrió a cargo de nuestra Coral Polifónica Jesús Despojado, que tuvo una brillante actuación.
Nuestro cuerpo de acólitos desempeñó sus funciones de forma destacable, habida cuenta de que era la primera vez que la realizaban en un marco semejante.
También contamos con la presencia de una nutridísima representación de nuestro Grupo Joven y por supuesto, como en todas las citas importantes de nuestra Hermandad, con la presencia de un gran número de hermanos costaleros de ambos pasos y de sus respectivos equipos de capataces.
El Hermano Mayor y la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad agradecen efusivamente al Párroco su implicación, colaboración y sus cariñosas palabras hacia nuestra Corporación, al predicador del Quinario su magnífico magisterio en estos días, a nuestra coral polifónica su contribución a enaltecer los cultos en honor a nuestro Cristo, y al cuerpo de acólitos la tarea desarrollada durante estos días.
Más allá de lo anterior, lo más importante es mostrar nuestro más sincero agradecimiento a cuantos hermanos, fieles y devotos han asistido a los cultos y muy especialmente a la función principal de instituto.
La brillantez con la que se dignificó la celebración de nuestro culto interno anual más importante debe llenarnos a todos de orgullo y satisfacción.
GRACIAS A TODOS.


